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Cómo Hacer que tu Entrevista no sea un Fracaso |
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Página 1 de 5 Cuando te han citado para una entrevista después de haber enviado el currículum, es una buena señal. Ello significa que acabas de entrar en un proceso de selección y eso quiere decir que coincides con el perfil profesional que han previsto para el puesto.
Ahora quieren saber quien eres tú, como eres, cuáles son tus intereses, cuál es tu sueño profesional y qué estás dispuesto/a a hacer para conseguirlo. Además, desean verte la cara, notar cómo te comunicas, qué significa la gente para ti, cómo escuchas y hablas y si es posible predecir tu espontaneidad; piensa que no se contrata a nadie sin conocerlo previamente. Una entrevista no es más que un encuentro, una cita y por tanto existen unos intereses para ambas partes.
Lo malo de la entrevista es que representa una oportunidad única y si la pierdes puede que no se repita. Lo bueno es que tú eres un candidato/a y, por tanto, un ¿elegido?; gran parte de lo que ocurra depende de ti. Por tanto, lo primero es que te lo tomes en serio y te prepares de la misma forma en que se entrena un/a atleta para competir. No dejes nada a la improvisación. Habrás hecho exámenes antes ¿es así? Pues bien, la entrevista es algo parecido, pero la ventaja es que no debes aprender ninguna lección, simplemente ser tú mismo/a.
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